Cuerpo y emociones: salud mental como parte de la salud en general

Autor: Doctor Kent Bradley, Director de Salud y Nutrición en Herbalife Nutrition
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¿Qué significa la salud para ti? Suelo hacer esta pregunta a varias personas y suelo escuchar respuestas como: “poder hacer las cosas que quiero”, “estar lleno de energía”, “sentirme bien”, “no sentirme enfermo”, “no tener que ir al doctor”, pero nunca he escuchado una respuesta que incluya o hable del bienestar de los órganos como: “todos mis órganos están libres de enfermedades”, tampoco he escuchado respuestas que hablen de la parte física como: “mi cuerpo no tiene problemas”. Esto valida mi creencia de que la salud es comúnmente usada como un adjetivo y no como sujeto, es utilizada para describir un estado actual. Nuestro objetivo no es la salud, sino sentirnos bien, en una sola palabra: bienestar.

Cuando pensamos sobre esto nos damos cuenta de que hay muchas dimensiones que enmascaran quienes somos como personas: lo físico (lo que se ve) y lo emocional (la parte más compleja de cómo nos sentimos). Para ayudar a mejorar la salud de estas dos importantes dimensiones, nuestro cuerpo y emociones, tenemos que darnos cuenta de que ambas están profundamente influenciadas por cómo pensamos y qué hacemos. A medida que tenemos pensamientos y acciones saludables, alimentamos y mejoramos nuestro bienestar general.

Me atrevo a sugerir que la forma en que pensamos impacta en cómo nos comportamos. Déjame darte un par de ejemplos extremos para demostrarte mi teoría: si estoy luchando con anorexia porque pienso que estoy con sobrepeso, sin importar qué diga mi peso realmente, continuaré privando a mi cuerpo de nutrientes y calorías importantes, todo por este pensamiento o creencia errónea de estar con un peso no saludable. Yéndonos al extremo, incluso podríamos matar el cuerpo en función de cómo pensamos sobre él. Entonces, mi pensamiento impacta mis acciones y mis acciones impactan mi cuerpo.

Por otro lado, un ejemplo de acciones que impacten nuestros pensamientos puede ser la falta de sueño. He sido testigo de personas que permanecieron despiertas durante un período prolongado de tiempo, de 24 hasta 36 horas y el resultado fue que su forma de pensar se vio afectada, no podían pensar de la mejor manera e incluso se encontraron tomando malas decisiones.

La salud mental simplemente se enfoca en la salud de nuestra forma de pensar. Por lo tanto, nuestra salud mental es parte importante de nuestra salud en general.

¿Qué acciones pueden ayudarnos a pensar de una forma saludable?

Descanso y/o sueño: nuestra mente necesita, sí o sí, descansar, porque durante el tiempo que lo hace clasifica toda la información que recibió a lo largo del día, ayuda a reparar y reponer el cuerpo.

Nutrientes: además, también necesitamos nutrir el cuerpo con una cantidad óptima y apropiada de micronutrientes, proteínas, grasas saludables y carbohidratos que aporten fibra y fitonutrientes. Debemos asegurarnos de tener una alimentación que provea estos elementos.

Ejercicio: hacemos ejercicio sabiendo que existe una fuerte evidencia que respalda el vínculo entre el ejercicio y la nutrición de nuestras mentes. Por lo tanto, tener un cuerpo sano ayudará a proporcionar el alimento que nuestra mente también necesita.

En ocasiones, la forma en que pensamos pasa desapercibida. Nuestros pensamientos no se reconocen fácilmente y estos patrones son difíciles de identificar. Dado que nuestros pensamientos pueden conducir a acciones poco saludables, es importante identificar estos patrones de pensamiento. Esto puede hacerlo un amigo de confianza, un entrenador y, en el mejor de los casos, un profesional de la salud mental.

Así como toda la salud en general, la salud mental es compleja. La salud mental puede verse impactada por un cuerpo sano, pero también por cosas fuera de nuestro control. Una persona puede, de niño, desarrollar una enfermedad como la diabetes tipo I o una enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn. Pronto se dan cuenta de que no hicieron nada para que aparecieran estas condiciones. Hay ocasiones en las que las personas también pueden tener afecciones de salud mental que parecen requerir apoyo de un profesional de salud mental. Abordar la afección de salud mental es un paso importante hacia el bienestar general, al igual que ver a un médico para la diabetes es importante para controlar adecuadamente esa afección.

Es importante reconocer el impacto que puede tener el pertenecer a una comunidad, en nuestra salud en general. Un grupo de soporte puede ser un beneficio tremendo para nutrir cuerpo, mente y espíritu. Mientras buscamos una salud óptima es importante reconocer la importancia de nutrir nuestros cuerpos con los nutrientes que necesita, nutrir nuestra mente patrones de pensamiento positivos y útiles, y nutrir nuestros espíritus con una comunidad de apoyo.